Qué hacer cuando no llegas a todo entre tu trabajo y tu proyecto paralelo
Cuando el tiempo que necesitas es más que el que tienes, organizarte mejor no basta. El criterio real para decidir qué soltar sin que todo se resienta.
Shirly Nowak
Has ordenado la semana, has puesto bloques fijos, has quitado de en medio lo que no aportaba. Y aun así, algunas semanas, el trabajo y el proyecto siguen sin caber juntos. No es que lo estés organizando mal: es que, esa semana, lo que hace falta es más tiempo del que tienes.
Por qué la gestión del tiempo no es la respuesta aquí
Cuando el problema es de horario (saltar de tarea en tarea, no proteger bloques, dejar el proyecto para “cuando sobre”), organizarse mejor funciona. Pero cuando la demanda real supera las horas reales que tienes, ninguna agenda lo arregla: solo reparte el déficit de otra forma. Seguir buscando “el sistema perfecto” en ese punto no soluciona nada. Solo pospone la pregunta que sí importa: ¿qué vas a dejar de intentar hacer al 100%?
El criterio que de verdad decide qué soltar
El economista Herbert Simon, premio Nobel, describió esto en los años 50 con el término satisficing: en vez de buscar la opción óptima en todo, buscar una opción suficientemente buena donde optimizar no compensa el coste de intentarlo (Simon, “Rational choice and the structure of the environment”, Psychological Review, 1956). No es conformarse. Es reconocer que no puedes maximizar en todos los frentes a la vez, así que hay que elegir dónde sí y dónde no.
Aplicado a tu semana: no puedes dar el 100% en tu trabajo y el 100% en tu proyecto a la vez, todas las semanas. La pregunta útil no es “¿cómo hago ambas cosas perfectas?” sino “¿en cuál de las dos necesito de verdad el máximo nivel esta temporada, y en cuál me basta con que esté suficientemente bien?”.
Qué hacer en la práctica
- Elige, por temporada, 1-2 áreas donde sí vas a dar el máximo. El resto, conscientemente, en modo “suficiente”: se hace, cumple, pero no le dedicas energía de más.
- Haz la lista de lo que entra en “suficiente” explícita, no implícita. Si no decides tú qué baja de nivel, lo decide el cansancio, y normalmente baja lo que menos debería.

- Revisa la repartición cada pocas semanas. Lo que hoy necesita el máximo nivel puede no necesitarlo en un mes, y viceversa. Esto no es una decisión para siempre, es una decisión para ahora.
- Diferencia “suficiente” de “mal hecho”. Suficiente significa que cumple su función. No es la versión descuidada de la tarea, es la versión que no le dedica más de lo que esa tarea merece ahora mismo.
Un ejemplo de cómo se ve repartido:
| Área | Esta temporada |
|---|---|
| Entregables del trabajo | Nivel máximo: es lo que paga las facturas ahora mismo. |
| Contenido del proyecto propio | Suficiente: se publica con regularidad, sin pulir cada detalle. |
| Bandeja de email del proyecto | Suficiente: respuesta en 48h, no en el momento. |
| Una decisión estratégica concreta (ej. precios, próximo lanzamiento) | Nivel máximo: aquí sí merece la pena pararse a pensar bien. |
No llegar a todo al nivel máximo no es un fallo tuyo de organización. Es lo que pasa siempre que la demanda real supera las horas reales. La única salida de verdad es decidir tú dónde se nota, en vez de dejar que lo decida el agotamiento.
Si el problema de fondo es que no tienes claro cómo repartir los bloques de la semana entre los dos mundos, empieza por cómo organizar tu semana cuando tienes trabajo por cuenta ajena y proyecto propio.
Un abrazo con calma y alma,
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