← Newsletter productividad energía

La miga de pan que me trajo de vuelta

Por qué separar las ganas de la energía me ayudó a retomar esta newsletter, y la técnica diminuta que uso para volver a cualquier proyecto que llevo evitando.

Shirly

Shirly Nowak

Hola CalmActiva,

Espero que hayas pasado un buen verano.

Por mi parte, lo sé… llevo más de un mes desaparecida y sin darte señales de vida.

Y la semana pasada era el momento lógico para retomar esta newsletter con la vuelta al cole y tantos nuevos comienzos.

Pero para mí no fue así.

Yo me tiré días viendo cómo mis creadoras favoritas volvían puntuales a su cita de septiembre, como si el verano no les hubiese dejado ni una secuela.

Y yo, mientras tanto, miraba mi lista de “cosas que retomar” —más larga que un día sin pan— y sentía que escribirte así, a la fuerza cuando era lo último que me faltaba, iba a resultar en una carta vacía y sin alma.

Así que decidí darme una semana más.

Y eso que las ganas de escribirte nunca faltaron. Lo que me faltó fue la energía para sentarme a hacerlo.

El Ruido

Cuando “toca hacer” no es lo mismo que “quiero hacer”

Esto que te cuento no solo me ha pasado con la newsletter.

Llevo también semanas evitando sentarme a crear contenido para Instagram. Abro la app, veo la fecha del último post y me echo las manos a la cabeza… para luego cerrarla de nuevo e irme a hacer cualquier otra cosa.

Sé perfectamente que me toca “pringar”. Y aun así, cada vez que lo pienso, algo en mí se resiste. Y no es pereza, porque tengo ganas de hacer mil otras cosas, solo que no tengo ganas de esa.

¿A ti te pasa algo así o parecido? Por ejemplo: hay algo en tu lista —un proyecto, un cliente o una conversación pendiente— que llevas posponiendo y no porque se te haya olvidado, sino porque cada vez que lo miras, sientes la necesidad de mirar a otro lado.

Yo he llegado a la conclusión de que debo dejar de preguntarme “¿cuándo lo hago?”, para empezar a preguntarme: “¿por qué no me apetece, si en teoría es justo lo que quiero hacer?”.

La Calma

Cuando se reduce todo a una miga de pan

Con la newsletter, encontré la solución simplemente dándome permiso: separé las ganas de hablarte (que nunca faltaron) de la energía que necesitaba para sentarme a escribir (que sí faltaba).

Esperé a que volviese esa energía, en vez de forzarla solo porque tocaba según el calendario o lo que dictan las demás.

Pero con Instagram esperar a “tener ganas” no funciona, llevo demasiadas semanas comprobándolo 😅

Así que para eso uso otra cosa: en vez de proponerme “crear contenido para Instagram” (que suena a proyecto entero, casi como una maratón), me pregunto solo una cosa: ¿cuál es la próxima acción, la más pequeña posible, que movería este proyecto aunque sea solo un centímetro?

👎 No “grabar un reel” o “escribir el guion”

👍 Solo “abrir la cámara” o “abrir una nota y escribir el título”

Y cuando termino esa primera sesión, ya sea de cinco minutos o de una hora, hago una última cosa: me dejo una miga de pan.

Mis migas de pan son básicamente anotaciones de una línea que dejo para la Shirly del futuro, indicándole por dónde seguir la próxima vez. Así no tengo que arrancar en frío de nuevo cada vez que quiera retomarlo.

Está claro que esto no resuelve la falta de ganas. Pero resuelve el bloqueo que surge al intentarlo y que, mirándolo bien, casi siempre suele ser porque lo que te propones es demasiado ambicioso o grande.

Te toca

Prueba esto.

Identifica algo que llevas tiempo evitando no por pereza, sino porque el proyecto te abruma o es demasiado ambicioso.

Ahora en vez de proponerte “hacerlo sin más”, pregúntate: ¿Cuál es la acción física más pequeña que podrías dar ahora mismo, sin comprometerte a nada más?

Yo voy a empezar con las mías esta semana en Instagram. Si te apetece acompañarme mientras lo retomo, puedes seguirme en @latribucalmactiva —y si te animas a compartirlo, más ganas me darás de no dejarlo todo de nuevo 😉


Por cierto, aquella lista de “cosas que retomar” que dejé antes del verano sigue ahí, no te voy a mentir.

Pero después de aplicar esto ya no me pesa igual, porque ya sé qué hacer con ella.

Un titular cada vez. Una miga de pan tras otra.

La acción es el antídoto de la desesperación. —Joan Baez

Un abrazo con calma y alma,

Shirly

Newsletter semanal

¿Te ha gustado este artículo?

Cada miércoles a las 8h envío ideas como estas directamente a tu bandeja. Únete gratis y llévate la guía «¿Por qué procrastinas TÚ?».